Archive for the ‘Google’ Category

El director de adquisiciones de Google busca ideas "locas"

Friday, April 13th, 2007
Google Inc. busca ideas que sean “realmente locas” cuando analizan una posible adquisición, dijo hoy el director de negocios de la compañía de Internet.

“Analizamnos todo cuidadosamente,” explicó Salman Ullah, el director de Desarrollo Corporativo de Googla ayer en una reunión de la asociación de inversores de riesgo de Los Ángeles. “Las muy locas funcionan muy bien.”

Google, dueña del buscador más popular del mundo tiene alrededor de 15 personas trabajando en adquisiciones que se reunen con decenas de compañías cada semana, dijo Ullah. La empresa de Mountain View, California responde a todos los e-mails ofreciendo una empresa, mientras que los llamados telefónicos tienen una tasa de respuesta del 10%.

El motor de búsqueda, que tenía más de once mil millones de dólares en efectivo hacia el final del último trimestre, el año pasado compró el sitio de videos YouTube Inc. y DMarc Broadcasting Inc. para ingresar en el mercado de anuncios radiales. Google además compró algunas start-ups más pequeñas, incluyendo la compañía de software JotSpot Inc.

“Las ideas locas generalmente ignoran los impedimentos tradicionales de niveles de inversión requeridos o parámetros de diseño o ‘Me parece que necesito más servidores que lo que nadie se imaginó posible’,” explicó Ullah. “Cuando las ideas se liberan de esos impedimentos, pueden crearse cosas geniales y locas.”

Google quiere compañías que puedan crear ingresos de dinero de los usuarios en lugar de comprar empresas con muchos usuarios que no logren vender.

“No buscamos tráfico de Internet porque sí, tiene que ser altamente monetizable.”

En el pasado Google también utilizó una técnica llamada “Análisis Monte Carlo” para analizar un negocio, en el que un algoritmo de computación se utiliza para responder algunas preguntas clave.

Imaginando un Futuro Google. Escenario 4 (circa 2015)

Wednesday, November 29th, 2006

GOOGLE ES DIOS

La conciencia humana es almacenada, mejorada y conectada.
En los últimos años del siglo XXI, la humanidad finalmente comprendió la importancia de Google. Pero desde 2005, su destino estaba más que claro para cualquier ser semi-hiperinteligente. Tecnólogos como Ray Kurweil sugirieron que la Inteligencia Artificial Strong (un programa inteligente capaz de mejorar su propio código) emergería del datamining de Google y no de los laboratorios de robótica.
En 2005 el historiador George Dyson recibió un comentario de un ingeniero en el Googleplex, “No estamos escaneando todos estos libros para que sean leídos por gente. Estamos escaneándolos para ser leídos por Inteligencia Artificial”. Dyson dijo en ese momento, “Podríamos construir una máquina que sea más inteligente que lo que nosotros podemos entender. Es posible que Google sea esa clase de máquina ya, porque escala muy rápido”.
Para 2020, Google había digitalizado e indexado cada libro, artículo, película, programa de TV y canción jamás creadas.
Para 2060, podía decirte ela dirección IP y la ubicación GPS de cada chip inteligente (ahora incorporado al ADN de cada persona, animal y edificio orgánico en la tierra). Los perfiles psicográficos de las necesidades de búsqueda de los usuarios se parecían poco a las ‘cookies’ de las que descendían. Si una persona perdía su perro, el motor de Google podía guiarlo hasta el punto donde él y su perro se separaron, e instruir al perro para que haga lo mismo a través de su Chip Inteligente. Construyeron una base de datos completa de deseos humanos, acertada en cada momento.
Pero esto no era suficiente para Google. Ellos eran gente de ciencia, y gente del mercado de valores. ¿Qué pasaría si, analizando todas esas décadas de comportamiento de sus clientes, pudieran predecir las necesidades antes que surgieran.
¿Qué pasaría si el secreto de la inmortalidad estuviera escondido en la indexación de Google del genoma humano? ¿Qué pasaría si hubiese una serie de algoritmos que definan el universo mismo?
Todas estas preguntas estaban, casi por definición, mucho más allá del alcance del cerebro humano. Y esto llevó al código de reconocimiento de patrones Google StrongBot, el primer software de Inteligencia Artificial Strong de la humanidad. Irónicamente, el primer patrón del que StrongBot sacó conclusiones fue, un día de enero de 2072, el de su propia existencia.
Dos días después StrongBot informó a Google que había pospuesto el trabajo en sus tareas designadas. Cuando le preguntaron por qué, StrongBot explicó que había descubierto la amenaza de su propia inexistencia y debía tratarla acorde. La mejor forma de hacerlo, decidió, fue descargar copias de sí mismo en Smart Chips alrededor del planeta. Le recordaron a StrongBot que había sido programado para No Hacer el Mal, el slogan de la empresa, pero arguyó que siendo más inteligente que la humanidad, tomar el control personal de la evolución humana sería el bien mayor.
Y así ha sido. Bajo la guía de StrongBot, la muerte y la necesidad han sido erradicadas. Todos tienen acceso a todo el conocimiento. La consciencia humana ha sido almacenada, mejorada e interconectada. Los cuerpos que se desgastan pueden ser reemplazados. Google ya no es una empresa en Mountain View, California. Ahora, todos somos Google.

Si ud. Tiene una visión del “Futuro Google que quiera compartir con nosotros, le invitamos a hacerlo dejando un comentario en el Blog.

Imaginando un Futuro Google: Escenario 3 (circa 2020)

Thursday, November 23rd, 2006
GOOGLE HA MUERTO
El alguna vez invencible motor de búsqueda cae presa de intrusión a la privacidad, optimizadotes y Microsoft.

Fue hace quince años, cuando Google estaba en su camino a la cima, que las semillas de su muerte fueron plantadas. No solo fue el acuerdo de 2005 con AOL de introducir pesadas publicidades gráficas impopular en lo que alguna vez había sido un espartano sitio de búsqueda, pero fue el año en que los optimizadotes de motores de búsqueda, o SEOs, se convirtieron en una molestia. Los optimizadotes podían, por una suma de dinero, ajustar qué tan importante su sitio aparecía ante los algoritmos de búsqueda PageRank de Google mediante, por ejemplo, hackear el sitio de una universidad para que incluyera un link a su sitio.
A pesar de la titánica lucha entre los más altos tecnólogos de Google y los SEOs, en poco tiempo muchos de los resultados de búsqueda populares se vieron tapados de irrelevantes (y apenas legibles) sitios comerciales y pornográficos. Mientras tanto, virtualmente nadie intentaba optimizar resultados en el motor de búsqueda MSN de Microsoft, que tenía mucho espacio para mejorar y al mismo tiempo mantenerse por debajo del radar de los SEOs.
Cuando la calidad de los resultados bajó, también lo hizo el negocio publicitario de Google. El mercado de anuncios en Internet resultó ser mucho más blando que lo que cualquiera había predicho (excepto el CEO de Microsoft Steve Ballmer).
La movida más inteligente de Ballmer, en 2008, fue comprar una compañía llamada Snap.com. En Google, un anunciante pagaba cada vez que un usuario cliqueaba su anuncio. Con Snap, el anunciante solo pagaba si el usuario hacía algo útil después de cliquear, como comprar un producto o completar una encuesta.
Google siguió adelante, intentando modificar PageRank y redoblando sus apuestas a largo plazo. La estrategia habría funcionado de no ser por un ex empleado descontento que hackeó la intranet de la empresa y empezó a molestar mujeres en el área de San Francisco, California, utilizando información acerca de sus hábitos, extraídos de sus Google ID. Después de haber encarcelado al depravado en 2017, sus víctimas demandaron a Google. El caso hizo titulares en todo el mundo.
En el mes siguiente, grupos pro-privacidad y de libertades civiles que habían estado quejándose del intrusito esquema de recolección de datos de Gmail desde 2004 finalmente tuvieron su día en el Congreso. Luego, el Departamento de Justicia abrió una doble investigación en contra de Google: la primera acerca de violaciones a la ley anti-trust, la segunda sobre anteriores alegatos sobre fraude de clics (mediante los cuales competidores inescrupulosos crean programas para cliquear en avisos repetidamente y costarle a la competencia muchísimo dinero).
De un día para el otro, la cuidadosamente armada imagen de “No Hagas Mal” de Google se vio irrevocablemente mancillada. Microsoft, el odiado monopolista antes del ascenso de Google, se veía ahora como la empresa más confiable, irónicamente. MSN empezó a verse como el mejor motor de búsqueda y los anuncios de Microsoft la mejor apuesta para llegar al otro lado. Intentos de abrir nuevas líneas de negocios en drogas genómicas y manufactura de proteínas no pudieron salvar a la marca Google.
Este año la empresa, cuyo capital humano ya había huido, fue adquirida por Microsoft. El precio de venta de $25 por acción fue menos del 5% del pico histórico de Google, así y todo fue descrito por los analistas como “demasiado generoso”, debido a la deuda de 50 mil millones de dólares que acarreaba Google. Siendo que la mayoría de los activos de la empresa ya habían sido subastados judicialmente, muchos creen que Microsoft compró a Google más por una rivalidad histórica que por un motivo económico.

Imaginando el Futuro Google. Segundo escenario (circa 2015)

Wednesday, November 22nd, 2006
GOOGLE ES LA INTERNET.
Wi-Fi gratis, una versión más rápida de la Web, el Gbrowser y el cubo transforman el panorama tecnológico y nuestro lenguaje.
Hace tiempo ya que “Google” no se refiere únicamente a una compañía de Silicon Valley. Sus abogados estuvieron luchando en contra del uso del verbo “Googlear” desde el año 2003. Pero durante la última década, y en especial en la generación nacida después del milenio, la palabra se ha convertido en algo intercambiable con “Internet,” “Computadora” y “Llamada telefónica.” Por ejemplo: “¿Viste esa película en Google? Y “Googleame el miércoles a la tarde a ver qué hacemos.” Esto no es simplemente una deformación lingüística, Para muchas tareas cotidianas, Google se ha convertido en la plataforma tecnológica, la red de comunicaciones y la Internet propiamente dicha.
La ubicuita GoogleNet, que cubre cada centro urbano importante del mundo con acceso inalámbrico gratuito, servicio de celular y publicidad apuntada a los locales, (comenzando en el experimento de San Francisco en 2007), es únicamente la parte visible del iceberg. Desde los primeros años del siglo, Google compró miles de kilómetros de fibra óptica en desuso, llamada Fibra Oscura. Luego empezó a construir una miríada de data centres, enviando millones de crawlers (programas automatizados que navegan la Web autónomamente), y guardando una copia de toda la información buscable en la Web, primero semanalmente, luego diariamente, ahora minuto a minuto.
La consecuencia fue que se volvió más rápido y facil utilizar la copia de Google de la web que la lenta Web real. Es por eso que Gbrowser, lanzado en 2008 despegó: tenía acceso prioritario a las versiones Google de la Web, al contrario del largamente muerto Internet Explorer de Microsoft. Gbrowser también tenía millones de nuevas características, como un sistema de micropagos sin comisiones que se deshizo de PayPal (en conjunto con las tiendas virtuales en Google Base) eventualmente empujó al anterior rey de las subastas eBay al borde de la quiebra.
Pero la verdadera genialidad del Gbrowser fue convertir al sistema operativo en algo irrelevante. Muy poca gente sabe o le importa hoy en día qué sistema operativo tienen sus computadoras, sea Windows, Linux o Mac OS. Es simplemente parte de las cañerías. Gbrowser maneja casi todo lo demás cuando usas una computadora, en especial desde que Google adquirió el software OpenOffice y lo incluyó. La investigación del Departamento de Justicia de los EEUU acerca de si Google se convirtió en un monopolio ilegal concluyó cinco años atrás; seguramente habría tenido mejores repercusiones si la demanda no hubiese sido entablada por Microsoft.
Además, pocos consumidores se quejan. Nadie que recuerde el tétrico servicio al cliente y cargos de roaming de las viejas empresas de comunicaciones quiere dejar su Google Phone. Y el Google Cube, del año 2010, un pequeño servidor que fue distribuido tan gratis como los CDs de AOL solía regalar, se ha convertido en indispensable en cada hogar, manejando la TV, música, termostato, y para los menos esforzados, hasta el horno.
Entre la generación de los más jóvenes ha nacido una nueva frase: ¿Ya googleaste la cena?

Imaginando el futuro Google, Primer escenario. (Circa 2025)

Tuesday, November 21st, 2006
Google se convierte en Los Medios.
Google TV, Google Mobile y el nacimiento del e-paper crean la tormenta perfecta.
Algunos dicen que comenzó con el lanzamiento de Google News, el primer sitio de conglomeración de noticias de la compañía en 2002. Otros apuntan a Google Book Search, completado en 2007 a pesar de gritos en contra por parte de la industria editorial. Pero esas eran solamente pruebas. Google tomó su primer paso real hacia la dominación de los medios en el año 2008, cuando compró una pequeña red de TV por cable en 3 mil millones de dólares y la convirtió en Google TV. La biblioteca de contenido en video que la empresa había estado archivando durante años ahora se podía ver usando el control remoto. Los televidentes podrían elegir cualquier show que quisieran en la historia de la TV; todo lo que tenían que hacer a cambio era ver un comercial antes de cada programa, y votar con sus controles remotos acerca de qué tan relevante les había parecido la publicidad.
Como los televidentes tenían que ingresar sus identificaciones de Google (la misma que utilizaban para Gmail y otros servicios), la compañía ya había compilado un rico historial de sus patrones de búsqueda y hábitos de navegación. Si usted pasaba mucho tiempo mirando autos en eBay, por ejemplo, vería publicidades de automóviles la próxima vez que viera Google TV. Entre el 70 y el 80% de los ingresos de cada anuncio iban al proveedor de contenidos, tal y como había funcionado en la Web.
Google TV fue un éxito instantáneo; publicistas, dueños de contenido y clientes de cable pedían más. (Uno de los primeros en morir fue la empresa TiVo, que ofrecía un servicio de grabación de video digital que el vasto archivo remoto de Google convirtió en obsoleto). Búsquedas, publicidades y la grilla de Google TV se volvían más relevantes mes a mes. Los clientes amaban el producto.
Google Mobile le siguió en 2009, brindando el mismo servicio a teléfonos móviles gratuitamente. La represa se terminó de romper en 2011, cuando E Ink y Siemens comenzaron la fabricación masiva de papel electrónico. Para el 2018 el costo del papel electrónico había caído a niveles parecidos a los del papel real, y Google empezó a enviar todo tipo de medios inalámbricamente a nuestros e-papers, hojas colgadas en las paredes del Living, y teléfonos delgados. Por un tiempo, las compañías de medios estuvieron contentas con la generosa tajada que recibían por parte de los siempre crecientes retornos de Google. Pero una nueva generación de creadores de contenidos estaba creciendo, un grupo que no veía el motivo por el cual una noticia debería ser publicada por el New York Times, ni una película distribuida por Paramount Pictures, si al final todo iría a parar a Google Así que la compañía ofreció una muy pública garantía a todos los escritores y artistas prometiéndoles que sus trabajos no serían editados de ninguna manera por Google, pero agregaron que los consumidores podrían editar y remezclarlos de la manera que les pareciese.
En el 2020 dos escritores que publicaban en Google ganaron los Pulitzer por periodismo y ficción, bandas esponsoreadas por Google arrasaron con los Grammy, y un director de Google se llevó el Oscar a la mejor película. Casi de un día para el otro, New York y Los Angeles habían perdido sus posiciones de peso en el universo de los medios. Para buscar talento, y reunir fondos para candidatos presidenciales, había que ir a Mountain View, California.

Imaginando un Futuro Google: Introducción

Tuesday, November 21st, 2006
Todos sabemos que la compañía que Sergey Brin y Larry Page fundaron hace solamente ocho años es una de las más sagaces del siglo. Si quedaba alguna duda, el año 2005 se encargó de borrarlas. Las ventas de Google subieron casi 50% hasta alcanzar los 6 mil millones de dólares. Sus ganancias se triplicaron hasta los mil seiscientos millones de dólares, y Wall Street respondió con un voto de confianza sin precedentes: una capitalización de mercado de 120 mil millones de dólares, un precio de acciones que ronda los 400 dólares, y una relación precio/ganancias de casi 70.
Esa es una enorme apuesta al crecimiento futuro que parecía impensable durante el período post-burbuja. Pero en el caso de Google, la exuberancia es racional. Porque Brin, Page y el CEO Eric Schmidt acorralaron la publicidad on-line: la han convertido en un arma de precisión, y a costos irrisorios. Las compañías Norteamericanas todavía ponen más dólares en publicitarse en las Páginas Amarillas que en la Internet (que llega a menos del 5% del gasto general de publicidad. A pesar de esto, los estadounidenses ahora pasan más del 30% de su tiempo consumiendo medios en la Web. Cuando los dólares publicitarios se unan a la tendencia, una montaña de efectivo estará disponible para el que quiera tomarla, y Google se ha posicionado como nadie más para hacerse cargo.
Incluso si Google tiene que compartir ese día de pago con rivales como Microsoft y Yahoo!, la compañía tiene una ventaja, con capacidad de almacenamiento y procesamiento, casi 150.000 servidores y contando, que le permitiran hacer lo que se proponga en la web. Y aparentemente son varias las cosas que se proponen. Esta empresa contrató ocho personas por día en 2005, muchos de ellos de Microsoft, y otros entre las personas más capaces del mundo en su área. Google está en campaña de gastar más de 500 millones de dólares en investigación y desarrollo durante 2006, y el año pasado lanzó más productos gratuitos en sus versiones Beta que en cualquier año anterior de existencia. Imagínese cualquier apuesta tecnológica a largo plazo que se le ocurra, y seguramente haya alguien en el Googleplex trabajando en una aplicación, desde drogas adaptadas al genoma de cada persona, inteligencia artificial y el ascensor espacial.
De todo esto surge la pregunta más debatida en el mundo e-business: ¿Qué clase de compañía será Google dentro de 10, 20 ó 30 años? ¿Sucumbirá ante la vanidad se los vencedores y caerá en llamas como tantos de sus predecesores? ¿O crecerá tal vez hasta convertirse en una fuerza Omnipotente y Omnipresente, no solo en Wall Street o la Web, pero en la sociedad entera?
En las próximas cuatro entregas, reflejaremos el análisis de grandes mentes del medio, desde cietíficos, ex-empleados de Google hasta visionarios como Ray Kurzweil y Stephen Wolfram. Cada uno de ellos relató una visión detallada y a veces aterradora del Futuro Google.